Tai Chi. Mi aproximación

Siempre me han atraído las artes marciales, algunos conceptos y prácticas de las culturas orientales y también de las culturas indígenas norteamericanas.

Me resulta cercana la cosmovisión de la filosofía taoísta y de la budista así como su manera de vivir en armonía con la naturaleza

Durante la adolescencia practiqué Karate Kyokushinkai con mucho interés, aprovechando las buenas enseñanzas del Shihan Vicente del Olmo y de su hija Petrita del Olmo, que combinaban el entrenamiento técnico y físico con la introducción a la meditación y algunas pinceladas de la cultura samurai.

Años después vuelvo a las artes marciales gracias al Tai Chi. Buscaba una práctica que me ayudase a reducir el estrés y la encontré en el Taijiquan; me apunté a un curso de iniciación en les Cotxeres de Sants (gracias Paco) y encontré mi práctica, aquello que te hace sentir bien, en paz y que harías a todas horas.

A partir de entonces y a raíz de conocer a Jordi Joan Serra, fundador y profesor de UBK Ki Dojo Catalunya, la práctica del Tai Chi es una constante en mi vida, que me ayuda en el mantenimiento y mejora de mi salud física y emocional.

De 2015 a 2019 completé la formación de profesores UBEKKHA dirigida e impartida por Tew Bunnag  (director d’European School of Tai Chi Chuan) y Jordi Joan Serra, convirtiéndome en profesor de Tai chi. Desde octubre de 2023 participo de nuevo, con ellos dos, en la segunda formación de profesores UBEKKHA.

El Tai-chi, arte marcial interno, invita a una práctica y formación continua. Su aprendizaje se basa en el desarrollo de tres pilares principales y complementarios: 

  • La Meditación. Conocido como el arte de la meditación en movimiento, el Tai chi trabaja la atención plena. En términos budistas hablaríamos de samatha.
  • Arte marcial. Se trata de un arte defensa personal altamente efectivo, también conocido por su traducción literal como el arte supremo del puño o principio fundamental del puño, en el que el que el trabajo del chi (qi) es fundamental.
  • Txi-kung (Qi Gong).  Una buena armonía de nuestro chi (qi) nos ayuda a mantener una buena salud física y emocional. El aspecto terapéutico del tai chi basado en técnicas de chi kung se demuestra ampliamente beneficioso para nuestra salud general.

El Chi (qi) entendido como energía vital o esencia interior está en el centro de esta práctica milenaria. Su generación, desarrollo y buena circulación forma parte principal de los tres aspectos primordiales del Tai chi.

Estos tres aspectos se combinan y complementan para ayudarnos a conseguir mejoras evidentes en nuestra salud como el equilibrio, la flexibilidad, la relajación, la calma, fortaleza general, etc…

En nuestra práctica habitual podemos poner mayor atención en un aspecto u otro, o en todos a la vez, pero no se entiende el Tai chi sin todos ellos.

Espero que os guste tanto como a mi y que disfrutéis mucho tiempo.